Los milagros solo ocurren en el cine

08/11/2009 at 11:37 am


Un buen día, de improviso, el diario de la pequeña Rubina Ali comenzó a llenarse de experiencias fabulosas. Viajes a Londres, a París, noches en hoteles de lujo, espectáculos de baile en Hong Kong, galas de premios y, recientemente, decenas de actos de promoción de su biografía, El sueño de Rubina. Un libro que narra el meteórico ascenso al estrellato de la protagonista de Slumdog Millionaire, su periplo desde la miseria de Bombay hasta la alfombra roja de los Oscar. Un viaje de ida y vuelta a la fama.

Demasiada presión para una niña de diez años que ha terminado regresando a la barriada donde creció. Los profesores de la escuela a la que asiste con su compañero de reparto, Azharuddin Mohamed, no están en absoluto contentos con las continúas faltas de asistencia ni con la actitud de Rubina. Dicen que ahora desprecia a los maestros a los que antes trataba con absoluto respeto. De hecho, los dos menores podrían perder la ayuda mensual de 80 euros que les proporcionan los productores de la película porque han dejado de cumplir las condiciones del acuerdo. “Las principales quejas de las autoridades de la escuela se deben a sus repetidas ausencias y su actitud, no solo de ella, sino también de sus padres”, denuncia Madhumati Lade, una orientadora de la asociación Jai Ho Trust, fundada por los creadores de Slumdog Millionaire para proporcionar educación, refugio y asistencia médica a las dos jóvenes estrellas.

Lade pasa por la escuela tres veces por semana para conocer su evolución y asegura que, en los últimos seis meses, su asistencia ha caído de forma evidente. “Ni siquiera han hecho los últimos exámenes”. Su padre, por el contrario, la defiende. Reconoce que su hija “ha ido menos al colegio desde que se quemó un pie (en un accidente) y yo no pude informar a los directores a tiempo. No entiendo porque se le ha dado tanta importancia”. En cuanto a Azhar, su madre explica a la revista Time que la reciente muerte de su esposo por tuberculosis ha afectado profundamente al pequeño. “Pero todo esto son rumores”, insiste, “ha faltado unos días, pero aunque la escuela está lejos de donde vivimos, intento que vaya todos los días”.

La fama no solo ha provocado problemas en el colegio. Lade, que visita a menudo a los niños y sus familias, dice que su comportamiento ha ido a peor. “Si intento conversar con Rubina empieza a hablar con otra persona o a hacer cualquier cosa para dejar claro que no le interesa en absoluto lo que estoy diciendo. Azhar puede llegar a ser muy maleducado cuando estoy hablando con su madre, para intentar alejarla de mi”. La asociación para la que trabaja, Jai Ho Trust, debía encontrar también una casa apropiada para los niños, fuera de la barriada. Mientras que Azhar y su madre se han trasladado a un pequeño apartamento, el padre de Rubina se niega a abandonar la chabola en la que viven, asegurando que los 50.000 dólares que le entregaría la organización no alcanzan para comprar un piso. “Queremos vivir en Bandra, un lugar cercano al colegio de Rubina porque no quiero que tenga que viajar tanto para ir a la escuela todos los días. Pero, ¿quién puede conseguir un piso en Bandra por esa cantidad? Les he pedido que aumenten un poco el préstamo pero se niegan, entonces, ¿qué puedo hacer?”.

“Para mis compañeros soy un héroe”

Después de que Slumdog Millionaire obtuviera ocho estatuillas en la ceremonia de los Oscar, los dos niños fueron catapultados hacia el estrellato. Su fama alcanzó tal cota que, cuando un tabloide británico publicó que el padre de Rubina había planeado venderla a un magnate árabe por un cantidad desorbitada, decenas de medios de todo el mundo recogieron la noticia. “Pegaré a cualquiera que vuelva a decir eso”, zanjó entonces la pequeña en una rueda de prensa. Sin embargo, les gusta ser unas estrellas. “Los niños en mi escuela dicen que soy un héroe”, dice Azhar con orgullo. Lade, que recibe informes de sus profesores regularmente, corrobora que sus compañeros están abrumados con su nuevo status. Y subraya que la combinación de súbita fama con la ausencia de un guía firme en casa ha provocado que los niños pierdan el contacto con la realidad.

“Es algo muy preocupante”, dice uno de los donantes de Jai Ho Trust, Noshir Dadrawala. “Su asistencia al colegio está por debajo del 40%. Se pasan los días viajando. No estoy en contra de esos viajes, pero deberían hacerlo durante los fines de semana y no durante la semana”. Cuando Boyle, el director de la cinta, visitó Bombay la semana pasada también se mostró preocupado por la situación. “Los donantes de Jai Ho Trust han sido enormemente generosos… espero que las familias de los niños cumplan con las expectativas depositadas en ellos”, afirma.

Entry filed under: MARKETING, PRODUCTORS. Tags: , , .

Postales de Leningrado en el MOMA de Nueva York Movie about Lula opens Brasilia film festival


Follow us in FB

Twitter Latam Film

Error: Twitter did not respond. Please wait a few minutes and refresh this page.

Follow us

Latin America Film Ltd on LinkedIn

RSS deleFOCO Articles

  • An error has occurred; the feed is probably down. Try again later.

Enter your email address to subscribe to our blog and receive notifications of new posts by email.

Join 9,606 other followers


%d bloggers like this: